Granada, llamada a ser tierra de evangelización
Granada, modelo de evangelización para el siglo XXI: la mirada del Papa León XIV
La reciente visita del Papa León XIV a España ha dejado numerosos mensajes para la Iglesia y para toda la sociedad. Entre ellos, uno ha tenido una resonancia muy especial para nosotros, los granadinos: el Santo Padre señaló expresamente a Granada como ejemplo de evangelización para los desafíos del mundo actual.Durante su encuentro con los obispos españoles, celebrado en la sede de la Conferencia Episcopal Española, el Papa reflexionó sobre la situación actual de la Iglesia, marcada por la secularización, los cambios culturales, la despoblación de muchas zonas rurales y la llegada de personas procedentes de distintos países y tradiciones. Ante estos retos, León XIV no propuso estrategias complicadas ni soluciones meramente organizativas. Miró a la historia de la Iglesia y encontró una inspiración concreta en nuestra tierra granadina.
Fray Hernando de Talavera: un ejemplo para nuestro tiempo
El Papa recordó la figura de Fray Hernando de Talavera, primer arzobispo de Granada tras la incorporación del Reino de Granada a la Corona de Castilla. Lo presentó como un modelo de evangelización basado en el diálogo, la cercanía y el conocimiento de las personas a las que se dirigía.
León XIV destacó que Talavera supo comprender la cultura y el lenguaje de quienes tenía delante. No buscó imponer, sino acercarse a las personas para anunciar el Evangelio desde el respeto y la escucha. Por ello fue conocido incluso entre la población musulmana de su tiempo como el «santo alfaquí», una expresión que refleja el reconocimiento que despertó por su sabiduría y humanidad.
El Papa recordó que este modo de evangelizar no pertenece únicamente al pasado. Al contrario, afirmó que sigue siendo profundamente actual en una sociedad plural, donde conviven personas de distintas culturas, sensibilidades y formas de entender la vida.
Aprender los lenguajes del mundo actual
Uno de los mensajes más significativos del Santo Padre fue la necesidad de que la Iglesia aprenda a comunicarse con los hombres y mujeres de nuestro tiempo. Utilizando el ejemplo de Hernando de Talavera, animó a los cristianos a aprender los «lenguajes del otro», a generar espacios de encuentro y a construir puentes de diálogo.
No se trata de cambiar el Evangelio, sino de anunciarlo de forma que pueda ser comprendido y acogido por quienes viven realidades muy distintas a las de generaciones anteriores. El mundo digital, las migraciones, los cambios sociales y culturales y las nuevas formas de relación humana plantean desafíos inéditos, pero también ofrecen oportunidades para el anuncio de la fe.
Una llamada para nuestra parroquia
Las palabras del Papa no son sólo un reconocimiento a la historia de Granada. Son también una invitación para nuestro presente.
En nuestras calles convivimos con personas de distintas edades, procedencias y experiencias de fe. Muchos bautizados viven alejados de la práctica religiosa; otros buscan respuestas a sus inquietudes espirituales; algunos atraviesan situaciones de soledad, sufrimiento o incertidumbre.
Ante esta realidad, el ejemplo que León XIV ha señalado desde Granada sigue siendo válido: escuchar antes de hablar, acercarse antes de juzgar, acoger antes de exigir y anunciar siempre a Cristo desde la caridad y la verdad.
La evangelización comienza muchas veces con gestos sencillos: una conversación amable, una invitación a participar en la vida parroquial, una visita a quien está enfermo, una palabra de consuelo o un testimonio coherente de vida cristiana.
Granada tiene algo que enseñar
Resulta significativo que, entre tantos ejemplos posibles de la historia de la Iglesia, el Papa haya querido fijarse precisamente en Granada. No por nostalgia del pasado, sino porque en nuestra historia descubrió una forma de anunciar el Evangelio que sigue siendo necesaria en el siglo XXI.
La referencia a Hernando de Talavera nos recuerda que la fe crece cuando encuentra corazones abiertos, cuando se transmite con cercanía y cuando se presenta como una propuesta de encuentro con Jesucristo.
Desde nuestra Parroquia de San José queremos acoger esta invitación del Santo Padre y renovar nuestro compromiso de ser una comunidad abierta, acogedora y misionera, capaz de llevar el Evangelio a nuestro barrio con alegría, sencillez y esperanza.
Que San José nos ayude a ser testigos fieles de Cristo en nuestro tiempo y a seguir construyendo una Iglesia cercana a todos.
