VENERABLE HERMANDAD DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA INTERCESIÓN Y MARÍA SANTÍSIMA DE LA PAZ







                                    
 


    La Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Intercesión y María Santísima de la Paz es una de las corporaciones penitenciales más jóvenes y fervorosas del Barrio de Monachil, convirtiéndose con el paso de los años en un verdadero símbolo de la religiosidad popular y del sentir cofrade de todo un pueblo.

    Fundada en el año 1994, la hermandad nació del entusiasmo y la fe de numerosos vecinos y jóvenes del barrio que soñaban con ver una estación de penitencia propia recorriendo las calles de Monachil en vísperas de la Semana Santa. Desde entonces, la corporación ha crecido espiritualmente hasta consolidarse como una referencia indispensable dentro de la vida parroquial de la Parroquia de San José, donde tiene establecida su sede canónica y desde donde desarrolla toda su labor cultual y evangelizadora.

    La hermandad rinde culto a Nuestro Padre Jesús de la Intercesión, advocación de profundo significado espiritual que representa a Cristo como mediador y salvación del hombre, reflejando la misericordia y la entrega redentora del Señor en los momentos de la Pasión. Junto a Él recibe veneración María Santísima de la Paz, imagen mariana que encarna la dulzura y la esperanza de la Madre de Dios, convertida para los fieles del Barrio de Monachil en refugio espiritual y consuelo de tantas familias.

    Ambas Sagradas Imágenes son obras del imaginero Zúñiga, autor que supo plasmar en ellas un lenguaje devocional sobrio y profundamente espiritual, donde la expresividad contenida y la unción sagrada invitan al recogimiento y a la oración contemplativa.

    Cada Sábado de Pasión, las calles del Barrio de Monachil se transforman en un auténtico escenario de fe cuando la hermandad realiza su estación de penitencia desde la Parroquia de San José. El cortejo procesional, acompañado por nazarenos, acólitos y el fervor de todo un barrio, recorre las calles entre el recogimiento, el incienso y el sonido de las marchas procesionales, dejando momentos de enorme emoción, especialmente al paso de María Santísima de la Paz entre pétalos y oraciones.

    El paso de misterio de Nuestro Padre Jesús de la Intercesión refleja la sobriedad y el carácter penitencial de la corporación, mientras que el paso de palio de María Santísima de la Paz aporta la elegancia y la serenidad propias de la devoción mariana andaluza. Ambos pasos se han convertido con los años en una estampa inseparable de la Cuaresma y la Semana Santa del municipio.

    La hermandad celebra durante el año distintos cultos y actos de formación, destacando los cultos cuaresmales, el pregón y concierto de Semana Santa, así como los besamanos y funciones dedicadas a María Santísima de la Paz con motivo de su festividad litúrgica cada mes de enero.

    Más allá del patrimonio material o de la estética procesional, la Hermandad de la Intercesión y Paz representa la fe sencilla de un barrio que ha sabido encontrar en sus titulares una manera de vivir el Evangelio desde la cercanía, la devoción y la fraternidad. En apenas unas décadas de historia, la corporación ha logrado abrirse un lugar muy especial en el corazón cofrade de Monachil, manteniendo viva la llama de la tradición y transmitiendo a las nuevas generaciones el amor a Cristo y a su Bendita Madre.

    Hoy, la Venerable Hermandad de Nuestro Padre Jesús de la Intercesión y María Santísima de la Paz continúa escribiendo su historia desde la humildad y la devoción, haciendo de cada Sábado de Pasión una auténtica manifestación pública de fe para todo el Barrio de Monachil.



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