Donativos por Domiciliaciones
Cuidemos juntos nuestra parroquia de San José
Nuestra parroquia no es solo un edificio. Es, sobre todo, una familia: la familia que formamos entre todos.
Es el lugar donde celebramos la fe, donde bautizamos a nuestros hijos, donde acompañamos a nuestros mayores, donde rezamos y donde encontramos consuelo y esperanza en los momentos importantes de la vida.
Una casa que necesita de todos
Para que esta casa siga abierta y al servicio de todos, es necesario hacer frente a distintos gastos. En nuestro caso, continuamos afrontando el pago de la hipoteca, además de los gastos mensuales propios del mantenimiento de la parroquia.
Mantener viva una parroquia es una tarea de todos.
Una forma sencilla de ayudar
Por eso, queremos proponeros una forma muy concreta y sencilla de colaborar: mediante una aportación mensual domiciliada.
Puede parecer que una pequeña cantidad no marca la diferencia. Sin embargo, cuando muchas personas aportan un poco cada mes, se consigue una base estable que permite sostener la vida parroquial con tranquilidad.
A veces, pequeños gestos —como el equivalente a un café o un gasto cotidiano— pueden convertirse en una gran ayuda cuando se ofrecen con constancia.
También con beneficio para las familias
Además, estas aportaciones cuentan con beneficios fiscales, ya que pueden desgravarse en la declaración de la renta. De este modo, parte del donativo revierte también en la propia familia.
Una invitación desde la libertad
Queremos recordar algo importante: nadie está obligado a colaborar. Cada uno puede hacerlo según sus posibilidades y desde el corazón.
Pero sí os invitamos a reflexionar juntos sobre cómo podemos contribuir al cuidado y al futuro de nuestra parroquia.
¿Cómo colaborar?
En la mesa de salida, en la sacristía o pinchando aqui encontraréis formularios SEPA muy sencillos para quienes deseen realizar una aportación mensual.
Cada familia puede elegir la cantidad que considere: 10€, 20€ o lo que pueda y quiera aportar.
Entre todos podemos hacer que nuestra parroquia siga siendo un hogar abierto, vivo y acogedor para todos.
Gracias de corazón por vuestra generosidad, vuestro cariño y vuestro compromiso con San José y con toda la comunidad parroquial
